sábado, 10 de diciembre de 2011

Monólogo de Cyrano de Bergerac: NO GRACIAS

Os dejo este texto, y las imágenes correspondientes de la película, con uno de los monólogos más emocionantes que conozco. En estos tiempos, en los que mucha gente quiere dar a conocer sus manifiestos, conviene mirar al siglo XVII y leer versos como estos:
"¿Qué quieres que haga? ¿buscar un protector, un amo tal vez?
¿y como hiedra oscura que sobre la pared medrando sibilina y con adulación
cambiar de camisa para obtener posición?
NO, GRACIAS.
¿Dedicar si viene al caso versos a los banqueros,
convertirme en payaso, adular con vileza los cuernos de un cabestro
por temor a que me lance un gesto siniestro?
NO, GRACIAS.
¿desayunar cada día un sapo? ¿tener el vientre panzón?
¿un papo que me llegue las rodillas con dolencias
pestilentes de tanto hacer reverencias?
NO, GRACIAS.
¿Adular el talento de los canelos, vivir atemorizado por infames libelos, y repertir sin tregua
Señores, soy un loro, quiero ver mi nombre en letras de oro?
NO, GRACIAS.
¿sentir temor a los anatemas? ¿preferir las calumnias a los poemas, coleccionar medallas, urdir falacias?
NO, GRACIAS; NO, GRACIAS; NO GRACIAS...

Pero cantar... soñar.... reir, vivir, estar solo
ser libre
tener el ojo avizor
la voz que vibre
ponerme por sombrero el universo,
por un si o un no batirme o hacer un verso
despreciar con valor la gloria y la fortuna,
viajar con la imaginación a la luna,
sólo al que vale reconocer los méritos,
no pagar jamás por favores pretéritos,
renunciar para siempre a cadenas y protocolo,
Posiblemente no volar muy alto,
pero solo.
(podéis ver la interpretación de Gérard Depardieu aquí)

3 comentarios:

Cristian G.M. dijo...

Que versos más bien escritos. Geniales, como la interpretación de Depardieu en esta película (aunque no se si la adaptación es buena porque no he leído la obra original). A más de un político y a más de un artista (profesor y/o alumno), convendría recitarle esta escena como lección de honestidad y honradez.

Un saludo desde la facultad de Bellas Artes de Granada, de vuestro querido amigo Voronwie. Hasta pronto ;)

pepe dijo...

Soy un entusiasmado de la figura de Hector Savignien de Cyrano, señor de Bergerac. He leído la obra de Rostand y visto la película de Rappeneau y la versión española.

Estoy contigo en que es grandioso el monólogo y su ambientación desde la escalera al escritorio.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Sí, se te van las horas escuchándolo.Siempre me gustó.
Pero, la próxima vez que me utilicen para imitarlo, espero saber decir. NO GRACIAS. Soñaré sola, amaré sola,pensaré sola y llegaré. Un abrazo.